“Después de estos tres meses y un poquito más que llevamos de gestión, hemos ido viendo por supuesto por un lado las gestiones que hemos tenido que realizar, los déficits que hemos ido encontrando”, señaló el alcalde Navarrete, enfatizando la responsabilidad de informar a la comunidad sobre estos hallazgos.
Según explicó, “la semana recién pasada el director jurídico con el alcalde subrogante acudieron a la Fiscalía para interponer dos denuncias por hechos que se configuran como presuntos delitos, uno por malversación de caudales municipales y el otro por cohecho”, añadiendo que “esperamos que se esclarezcan mediante las acciones que hemos interpuesto”.
El director jurídico Gabriel Catalán detalló que “el primero de los hechos que se denunció fue el presunto delito de cohecho”, relacionado con cobros irregulares efectuados a una empresa de áridos. “Se le efectuaron cobros no contemplados en la normativa municipal interna para terceras personas, configurando ya con esto el delito de cohecho previsto y sancionado por el artículo 248 del Código Penal”, explicó.
En cuanto al segundo hecho, Catalán sostuvo que “se denunció un delito de malversación de fondos públicos en una arista que se conoce como aplicación pública diferente”, relacionado con la conservación de obras de la Escuela Nueva Aurora de Pichirropulli. Las obras se ejecutaron sin contar con la autorización de la Dirección de Educación Pública, lo que derivó en un perjuicio económico. “Se ejecutaron las obras, se hicieron los pagos respectivos y eso nos dejó a nosotros con ya reiteraciones de solicitudes de restitución”, indicó.
El perjuicio alcanzaría los “56 millones de pesos”, según detalló Catalán, quien agregó que “hoy estamos en la obligación de restituir a la Dirección de Educación Pública bajo la sanción eventual de que se paralicen o no se vuelvan a financiar obras para la municipalidad en esta línea”.
Por su parte, el alcalde Navarrete informó que esta solicitud de reintegro no fue notificada a la nueva administración que asumió el 6 de diciembre. “Llega una nueva solicitud ahora a principios de marzo, para esta restitución de recursos que son 56 millones de pesos que tienen que salir de las arcas municipales”, explicó.
Advirtió además que, de no concretarse la restitución, “vamos a tener también impedimento de poder ejecutar obras que hoy día están como, y tan importantes como por ejemplo la conservación de la Escuela Proyecto de Futuro que está paralizada”.
Finalmente, Navarrete expresó su preocupación ante la situación financiera: “Hoy día existen 56 millones de pesos que tienen que ser restituidos de recursos municipales que no tenemos, que ya contamos con un déficit, por tanto esto aumenta el déficit que tiene la municipalidad y hace que también no podamos ejecutar recursos que están asignados para una obra”.