El proyecto incluyó una inversión de 6 mil millones de pesos y tiene su enfoque en la protección medioambiental, específicamente del río Quimán y la cuenca del Lago Ranco, beneficiando a las comunidades locales que giran su actividad en torno a estos cuerpos de agua.
En términos operacionales, se incorporó una tecnología inédita en el país consistente en reactores denominados MBR que cuentan con un sistema de membranas que filtran el agua, obteniendo un flujo de excelente calidad y muy baja turbiedad, además de mejorar el aspecto de emanación de olores. Esto pone a Suralis a la vanguardia de tecnología en saneamiento en Sudamérica.
Por otra parte, se aumentó la capacidad de tratamiento en un 41 por ciento, lo que permite proyectar el futuro crecimiento de la zona urbana de la comuna.
El Gerente General de Suralis, Sebastián Febres, se mostró muy conforme al concretar un proyecto emblemático y que marca un nuevo hito en el camino de innovación e incorporación de tecnología de punta que decidió tomar la compañía en los últimos años: “El corazón de la nueva planta está en una zona que se llama MBR, que son unos reactores de membranas que clarifican el agua con una calidad de agua superior y que permiten que la descarga sea absolutamente limpia, libre de contaminantes como lo pudimos apreciar en el en el recorrido, así que para nosotros es súper importante. Agradezco mucho la presencia de todas las autoridades que nos acompañaron: de la ministra, el superintendente, el alcalde, el gobernador, diputado, etc. y de toda la comunidad que también nos apoyó durante el proceso de aprobación ambiental del proyecto”.
Por su parte, la ministra de Obras Públicas, Jéssica López, se mostró satisfecha con el nivel de inversión en una obra para tratar aguas residuales: “Bueno, una gran satisfacción por las inversiones que hace la industria sanitaria a lo largo de todo el país, en todas las ciudades de Chile, tanto para asegurar el abastecimiento del agua potable a la población de las zonas urbanas como también para hacerse cargo de un tema que es clave, que tiene que ver con las aguas servidas: recoger las aguas servidas, transportarlas, tratarlas y disponerlas para su mejor reúso”.
El Superintendente de Servicios Sanitarios, Jorge Rivas, destacó el positivo y mancomunado ambiente que se vivió en torno a la socialización del proyecto y la ceremonia de inauguración: “Pues la verdad que este es un día de alegría y hay que vivirlo y disfrutarlo. He estado conversando con distintas personas de la comunidad y con algunas autoridades comunales, regionales, y la verdad es que están todos muy contentos. Nosotros también estamos muy, muy contentos con este tremendo logro por parte de Suralis, que obviamente es un beneficio para toda la comunidad de Futrono y para todos los visitantes que tiene Futrono durante el año”.
Por su parte, el Gobernador Regional, Luis Cuvertino, recordó la decisión de Estado que tomó Chile para iniciar un camino de trabajo público privado que dispuso de un sistema de saneamiento de aguas servidas en las grandes ciudades: “Aquí se cumple el espíritu que el país decidió en la década del 90 que tiene que ver, justamente, con la necesidad de invertir en el tema sanitario. Relevar lo que está ocurriendo acá en Futrono, esta planta con la mayor tecnología se dice de Chile y de Sudamérica. Por consiguiente, una gran inversión, sobre 6 mil millones, que no solamente prestigia la inversión de Suralis, sino que muestra un camino correcto de lo que debe ocurrir en nuestra región”.
Finalmente, el alcalde de Futrono, Fernando Flández, manifestó estar tranquilo ante el foco medioambiental que Suralis ha mostrado en su gestión: “Y tranquilidad porque eso también nos garantiza a nosotros, como comuna, que ha habido preocupación por parte de la empresa respecto del cumplimiento de la norma medioambiental, que nos permite garantizar que hoy día el agua que se extrae del río Las Quemas y que llega a nuestros domicilios y que después se transforman en aguas servidas y que vuelven al río Quimán está absolutamente tratada”.
El proyecto siguió un camino acorde a la normativa ambiental vigente, incluyendo los alcances de entidades técnicas especializadas, así como las consideraciones planteadas por la comunidad y autoridades locales en un proceso de participación ciudadana.